El gráfico muestra la pirámide social de Colombia y ubica las diferentes empresas acorde con la población donde han surgido y han obtenido su nicho preferencial de mercado. No significa que el mutualismo sea sólo para pobres, pero si debe tener como misión crear empresas que tengan como prioridad la clase popular. El mutualismo es una convocatoria a gestionar soluciones para personas que aceptan el ayúdate que yo te ayudaré y creen que unidos se progresa.

Pensemos el ayer para desechar lo malo y anhelar lo bueno

El  mutualismo es esencial a la historia de los humanos.

Con certeza podemos decir que sin mutualismo no hubiéramos adoptado el sonoro nombre de humanos que nos diferencia de los demás animales y nos produce el discutido orgullo de sentirnos  "reyes de la creación".

Por el mutualismo hemos avanzada hacia la hermandad, la convivencia, la democracia pero no fácilmente, siempre en medio de la dominación,la opresión y las guerras. Por fortuna el anhelo mutualista se mantiene como  opción  efectiva para que los humanos, todos los humanos sin exclusiones, tengamos derecho a la felicidad y la podamos realizar.

Pensando el ayer es la sección  dedicada a conocer el devenir del mutualismo en el mundo y en Colombia.

Intenciones para el uso del dinero

Sin una mirada hacia el pasado, esa que da la Antropología, no se puede entender la función del dinero, que desde que se inventó, mediatiza todas las relaciones humanas. Es importante comprender por qué fue inventado y cuáles son las motivaciones que se tienen para su uso.

Facilitar el intercambio de productos llevó a la invención de la moneda. Pensemos en lo complicado que era viajar con cabras para cambiarlas por trigo, requerían especiales condiciones para el transporte y para la valoración. Los metales, además de la fascinación que producía su belleza, se encontraron útiles para valorar los bienes,  la orfebrería avanzó en técnicas para manipularlos hasta llegar a la  acuñación de monedas, o sea, convertir lingotes grandes y pesados en objetos circulares de  igual tamaño y calidad de metal más cómodos para el transporte y que facilitaban valorar los productos. Se cree que este invento sucedió en Lidia territorio de la actual Turquía entre los años 680 y 560 antes de Cristo.

Quizás hoy nos parezca un invento de poca importancia por lo corriente que es el uso del dinero. Todo lo contrario, la moneda produjo cambios trascendentales en lo político y lo económico, igual como ha sucedido con inventos como la imprenta, la pólvora, el ferrocarril, el automóvil, la electricidad, el teléfono, el internet y otros más. La moneda mueve la economía y las intenciones con las cuales empezó a usarse, y que aún siguen, determinan lo que llamamos sectores económicos, veamos:

Dinero para la dominación.  Quienes tuvieron la habilidad de apropiarse de territorios donde existían minas, extraían estos minerales, en especial oro y plata para convertirlos en monedas y el primer uso que le dieron fue pagar su servidumbre y reclutar ejércitos para emprender guerras de dominación a fin de ensanchar dominios. A la acuñación de monedas, se le agrega el grabado de símbolos o imágenes que mostraban el poderío del dominador y a la vez exigía sometimiento a quienes las portaban. Fueron, y aún lo siguen siendo, medio para que príncipes, reyes, emperadores, sultanes, zares, etc., acentuaran autoridad en las ciudades y pueblos que formaban los imperios de que nos habla la Historia. Pagar ejércitos será el primer uso de la moneda a lo largo de todas las épocas y por ello se sostuvieron los regímenes monárquicos y dictatoriales, que apenas, hasta hace unos 200 años, cuando se inicia la democracia, se empiezan a cambiar, claro que con muchas dificultades.

Dinero para el intercambioEs el uso general de la moneda que hacen las personas en las acciones de comprar y vender que originan lo que se conoce como el mercado, o sea la confluencia de personas que ofrecen bienes o servicios y otras que los demandan. El uso mercantil es la base de la economía de los pueblos y países y sustituyó el trueque, que antes se hacía con metales en bruto, ahora se hace con oro o plata pero transformados en monedas mediante la acuñación. El uso mercantil del dinero es positivo en cuando da posibilidad a las personas de acceder a los bienes que requieren y facilita la compra y venta de productos y servicios. Y la propuesta de finanzas mutualista que analizaremos en este blog, es mostrar alternativas para que personas pobres tengan dinero para  muchas de sus necesidades urgentes.

Uso caritativo, filantrópico o de beneficencia Se da cuando personas sensibles hacen donaciones o limosnas para ayudar a otras necesitadas o para impulsar causas sociales  Hay que tenerla en cuenta porque ha servido para financiar actividades humanitarias como hospitales, asilos para ancianos, hospicios para niños abandonados, escuelas o colegios para los pobres.  Antes de que los gobiernos empezaran con programas de educación y asistencia, esta motivación era la que contribuía con estos servicios.  Este uso caritativo del dinero ha sido estimulado por las religiones y por los sentimientos de compasión, que por fortuna existen entre los seres humanos y constituyen el origen de las organizaciones sin ánimo de lucro financiadas por personas adineradas que comparten sus bienes ayudando a los otros y han originado lo que en la actualidad se llama sector social de la economía.

Uso mutualista. Se da cuando un grupo o comunidad acuerda aportar dinero para constituir un fondo común que se utilizará para solucionar necesidades de quienes aportan. Se trata de usar el dinero para la ayuda recíproca en casos como la muerte, las enfermedades o cualquier otra dificultad. Buscaremos en este blog analizar los requerimientos que se derivan del uso mutualista del dinero que es el origen de las empresas solidarias autogestionarias, como hoy se les llama, porque convocan a las comunidades a unirse para buscar solución a sus necesidades. El  mutualismo inicia esta forma de utilización del dinero, luego lo seguirá el cooperativismo durante el siglo diecinueve y finalmente lo adoptan otras modalidades empresariales colectivas.

La Historia como disciplina que mantiene la memoria sobre el pasado  no usa la denominación anterior en su método para narrar hechos. Pero es  amplio el interés por la modalidad del uso del dinero para la dominación con la sucesión de imperios, gobernantes y guerras.  La economía en general se ocupa del intercambio o del comercio. El interés por la caridad y la filantropía  ha recibido relativo interés porque se deriva de enseñanzas religiosas,  pero el espacio para  el uso mutualista del dinero si ha sido casi nulo.

En la “Ruta del Mutualismo y del Dinero”, capítulo 3 se encuentran explicaciones ampliadas sobre las motivaciones para el uso del dinero.

 

En texto:  https://goo.gl/wX59EZ      En diapositivas: https://goo.gl/8wZyGo

 

Rastreando los Orígenes del Mutualismo

Libro publicado por Julio Cesar Montoya y Azucena Vélez en el 2013. A continuación parte de la presentación al libro escrito por Julio César Montoya.

 Presentación 

Rastreando los Orígenes del Mutualismo es un canto de esperanza, es una búsqueda de las raíces, es un encuentro con la razón de ser de la naturaleza del hombre, es una exaltación de la tarea de perfectibilidad, es decir,  que el hombre es capaz de aprender  y conservar en la memoria ciertos acontecimientos para mejorar su conducta  para avanzar hacia estadios superiores del perfeccionamiento. Aquí reside la gran diferencia con el resto de los animales. Para los científicos, el hombre es un animal inacabado y por lo tanto susceptible de mejorarse.

Parece paradójico que este lento trasegar sea digno de elogio. Pero ha sido un proceso que reivindica la naturaleza humana en cuanto hace posible que sentimientos como la fraternidad, la compasión, la ayuda mutua, fluyan y se aniden en el corazón y el alma humanos.

El mutualismo hunde sus raíces en el más remoto pasado desde que el hombre prehistórico de la Edad de Piedra se agrupaba para cazar, para defenderse de las fieras y para recolectar los alimentos. Ya en su etapa sedentaria son recurrentes las asociaciones para la siembra y la defensa de sus pequeños haberes.

Ahí tenemos pues, el germen de la ayuda mutua. Esta búsqueda ha sido para nosotros una maravillosa arqueología de ideas que nos ha llevado lentamente a la síntesis de lo que es hoy el mutualismo: una doctrina que busca entender al otro en sus necesidades, en sus afugias, sus enfermedades, su desamparo. Una doctrina que es más proclive a dar que a recibir, donde el lucro personal no hace parte sus objetivos, una doctrina donde la unión de todos nos hace fuertes.

Nosotros que hemos trabajado en el mutualismo y el cooperativismo por más de 30 años, después de la incursión en busca de la raíces de las ideas mutualistas, hemos quedado mucho más enamorados y convencidos de la necesidad de impulsar esta noble causa.

Si el mundo fuera más mutualista la soledad del pobre estaría más acompañada y no sería tan triste, tan mustiaSi el mundo fuera más mutualista las injusticias que nos agobian no serían tantas y por ende tendrían esperanzas de solución.

El mutualismo es tan universal que se puede vivir dentro de la diversidad en todo: desde místicos hasta ateos, conservadores, radicales;  blancos, negros, indios, mestizos; ricos, acomodados y pobres. Todos cabemos juntos en la misma "canasta". En fin, el mutualismo es una religión laica con un evangelio universal que a todos busca seducir.

El mundo está urgido de líderes sociales para enfrentar una sociedad adormecida por la molicie de la vida fácil, de un consumismo sin freno y de unos valores en franco deterioro.  En este sentido el mutualismo educa, transforma y orienta al hombre.